La negativa a concederle la entrada al país a la joven Karla Pérez, es una ignominia, no sólo contra Karla, sino contra todo el pueblo de Cuba.
La funcionaria del MINREX que pretendió “explicar” las “razones” por las que se tomaba esa medida son ofensivas al pueblo cubano. Se dice que la joven pretendía hacer subversión. Ok ¿por qué no la dejaron entrar y la llevaron ante los tribunales DESPUÉS DE QUE COMETIERA EL DELITO? Me dicen que está financiada y que es parte de una campaña de desinformación y tergiversación de nuestra realidad, por parte de grupos pagados por el gobierno norteamericano. Hay una sola forma de responder a la tergiversación y a la desinformación: la información veraz. Aquí sale otro argumento: estos grupos abogan por el endurecimiento del bloqueo e, incluso, la invasión a Cuba. !Caramba qué novedad! La posibilidad de invasión armada es el fundamento de la estrategia de “Guerra de todo el pueblo”. Pero, en el caso concreto de esta chica, porque la ley es abstracta en su formulación, pero concreta en su aplicación: ¿traía armas indetectables en la aduana? ¿venía a bordo de un portaaviones norteamericano? Otro argumento: que se usa el caso de la joven para hacer un “show mediático”. Para mi el show mediático lo inició la funcionaria del MINREX, mediante la cual me enteré yo de que funcionarios cubanos, abusando de la autoridad que el pueblo les ha confiado, ha condenado al destierro a una joven que no ha cometido un delito que la haya privado de su ciudadanía.
Para mí, lo de menos, es que los funcionarios del MINREX le tengan miedo a esta chica. Ellos están defendiendo su silla y no sus principios. Lo verdaderamente escandaloso, es que estos funcionarios están actuando EN REPRESENTACIÓN del pueblo de Cuba y están haciendo ver al pueblo de Cuba como un pueblo cobarde, que tiene tanto miedo a enfrentarse a esta joven que prefiere rehuir el enfrentamiento. O sea, nos están diciendo, en nuestra cara, que el pueblo cubano es tan débil, tan cobarde y tan falto de convicciones que no puede enfrentarse a una joven de 22 años.
El último argumento: “Tenemos el mismo derecho que cualquier otro país a defendernos”. Quitarle a esa chica su derecho constitucional a salir y entrar al país, con el pretexto de que nos quiere atacar, no es defender el país, es huir cobardemente del combate.
NUNCA el pueblo de Cuba ha rehuido un combate. Ni de armas ni de ideas.
El pueblo cubano tiene, sin duda, el derecho a defenderse. Pero para ejercer la defensa tiene que entablar combate. El MINREX le está arrebatando al pueblo de Cuba no sólo su derecho a defenderse, sino, incluso, la posibilidad de entablar combate. Eso es tomarse atribuciones que nadie les ha conferido.
Y ahí están, regodeándose en su propia demagogia, los que pretenden estar defendiendo al pueblo de Cuba del “golpe blando”. Según la periodista Miriam Elizalde, en Cubadebate: “El golpe blando consiste en travestir a una minoría en mayoría, amplificar sus reclamos, crispar las controversias y enfrentamientos y desgastar a la verdadera mayoría que gobierna…”
Sin duda, el golpe blando es parte de una estrategia, mucho mayor, del gobierno norteamericano. Se inscribe dentro de la estrategia de “huella ligera”, diseñada desde hace un par de décadas ya. En el 2010, en mi “Carta más abierta a los revolucionarios cubanos”, yo advertía ya sobre los riesgos que corría nuestra soberanía.
Ahora bien, vamos a ver en detalle esta definición de “golpe blando” :
1. “travestir a una minoría en mayoría, amplificar sus reclamos”. Las decisiones tomadas como parte de la tarea ordenamiento han logrado ya ese propósito. Para nadie es un secreto que el descontento ya es mayoritario.
2. “crispar la controversias y enfrentamientos”. Hay que tener la cara muy dura. Los cubanos, con el gracejo que los caracteriza, ya ha nombrado a los encargados de “crispar las controversias”: los de allá son “ciberjureles”, los de acá “ciberclarias”. En las redes sobran (literalmente, sobran hasta ser asqueantes), los debates entre estos especímenes, que no es una lucha ideológica sino una reyerta soez. Pero ambos grupos se parecen tanto, que yo definiría a un ciberjurel como una ciberclaria que se mira al espejo, y viceversa. Para transformar a un ciberjurel en una ciberclaria, lo único que tenemos que hacer es cambiar los adjetivos. Las ciberclarias usan: contrarrevolucionario; lacayos del imperialismo; asalariados del gobierno norteamericano. Los ciberjureles usan: lacayos de la dictadura castrista; asalariados del régimen (no menciono comunistas porque no lo considero un insulto). Los epítetos soeces son comunes a ambos discursos.
3. “desgastar a la verdadera mayoría que gobierna”. Yo pregunto: ¿a qué intereses responden los que pretenden convertir al pueblo en espectador pasivo de este show, cuyo ejemplo más patético y vergonzante fue la pasada “guerrita de canciones”?
Los verdaderos protagonistas del golpe blando no son los conocidos, como Otaola, que muchos, aquí y hasta allá, detestan por vulgar, chanchullero y estridente, sino los OPORTUNISTAS, que pretenden secuestrar nuestra soberanía convirtiendo la Constitución de la República en letra muerta, en un documento manipulable para ocultar quién sabe que oscuros designios.
No le temo a los que pretenden que Cuba vuelva al estatus que tenía en los años 50s. Son enemigos conocidos y claros.
Mucho más difícil es la lucha contra el oportunismo que se disfraza de ultraizquierdismo y pretende, con censura y con argumentos ad hominen, acallar toda voz que no coincida con el pensamiento oficial. Los oportunistas magnifican al enemigo externo y pretenden sembrar el miedo. Son sectarios y siembran la división. Están metidos en las organizaciones políticas y de masas, incluyendo el partido, se han colado en el gobierno a todos los niveles. El trabajo de los oportunistas fabricando opositores ha sido mucho más eficiente que el de los yanquis. Allí donde alguien levanta la voz para disentir de cualquier cosa, para decir verdades que la prensa calla, empieza la persecución solapada o abierta. Le hacen la vida un yogurt hasta que el resentimiento los colma y se transforman en enemigos o se apartan de la vida política. La falta de cultura y convicción política es el caldo de cultivo donde el oportunista puede hacer impunemente su labor de zapa. Fidel nos advirtió de ese peligro mayor: “Este país puede autodestruirse por sí mismo; esta Revolución puede destruirse, los que no pueden destruirla hoy son ellos; nosotros sí, nosotros podemos destruirla, y sería culpa nuestra.” (Fidel Castro, Discurso en el aula magna de la universidad, 17 de noviembre del 2005)
Estamos en tiempos nuevos. Son los tiempos de internet. El periodismo independiente, el que está pagado por el gobierno norteamericano, sólo puede ser combatido con el periodismo INDEPENDIENTE auténticamente revolucionario. Cada cubano que quiere defender la revolución puede y debe ser un periodista independiente. Mienten, quienes pretenden que la única forma de combatir el periodismo independiente, pagado por los yanquis, es desde los medios de difusión estatales, que no tienen credibilidad y donde sólo se publica la opinión oficial. Hace un tiempo, Granma (!el periódico de lo que debería ser la vanguardia de los trabajadores!) publicó un artículo titulado “Humor de un sólo sentido” donde se criticaba la sátira a los dirigentes y se afirmaba que, por culpa de los programas de humor, “la gente terminará por asociar dichas autoridades, sin excepciones, con la chapucería e incluso con el fracaso.”
Paradójicamente, para Fidel, el papel de la prensa era completamente diferente, pero esa opinión de Fidel a los oportunistas les resulta demasiado subversiva:
“!Qué bueno (…) que podamos lavar todos los trapos del diablo antes que los trapos nos sepulten (…) estoy convencido que lo que nos asfixia, nos infecta, nos ahoga, es no lavar nunca trapos sucios por el temor de que el enemigo se entere allá en Miami, o allá, los imperialistas, y utilicen esto para atacarnos. (…) Yo creo que lo más importante es que tengamos conciencia de que debemos usar la prensa en esta batalla de la Revolución y en el futuro. (…) Esto va a generar más presión, y yo creo que hace falta más presión sobre los cuadros, sobre los organismos, sobre los ministros, los cuadros políticos, sindicales, administrativos, todos. Porque falta presión. (…) Todo esto va a generar más presión, va a generar amargura, va a generar interpretaciones erróneas, superficiales, de todo eso, porque yo no veo otra manera. Realmente, yo no veo manera de que nosotros empecemos a emplear la prensa de un modo más eficiente y que no se originen algunos de estos problemas, y que yo creo que sólo la práctica y sólo el tiempo podrá irlo perfeccionando.” (Fidel Castro Ruz, Por el camino correcto, Editora Política, pág.37-38)
Necesitamos con urgencia la creación de un Tribunal de Garantías Constitucionales para defender la Constitución de la República. Para que ningún joven tenga que abandonar sus estudios sólo por tener el pelo largo, como le pasó a mi hijo; para que ninguna persona tenga que pasar lo que yo pasé cuando fui trasladada del Hospital Hermanos Ameijeiras, donde debía ingresar, a la estación de policía de Zanja, porque mi hijo usaba bermudas; yo terminé después grave en el Calixto García y, a pesar de mi queja, el médico no fue sancionado porque estaba protegido por el mismo “derecho de admisión”. Hoy por hoy, hay carteles de derecho de admisión, que discriminan a las personas por el vestuario, hasta en las instituciones gubernamentales. En nuestro país el derecho de admisión está por encima del derecho a la salud, la educación y el trabajo.
El camino más largo empieza por el primer paso. Ahora mismo, es necesario que Karla regrese a nuestro país, y que pueda gozar de la libertad que le corresponde: “Libertad es el derecho que todo hombre tiene a ser honrado, y a pensar y a hablar sin hipocresía. (...) Un hombre que oculta lo que piensa, o no se atreve a decir lo que piensa, no es un hombre honrado. Un hombre que obedece a un mal gobierno, sin trabajar para que el gobierno sea bueno, no es un hombre honrado. Un hombre que se conforma con obedecer a leyes injustas, y permite que pisen el país en que nació los hombres que se lo maltratan, no es un hombre honrado.” (José Martí, La Edad de Oro). No me importa quién le recargue su celular a Karla, ni quién le pone dinero a su tarjeta de MLC. Mientras no cometa un delito, es inocente.
Yo no conozco a Karla, es muy posible que en un debate nunca nos pusiéramos de acuerdo, pero no le tengo miedo a debatir con ella ni con nadie. Pero el debate, en sí mismo, es parte de la lucha ideológica necesaria. La ideología revolucionaria nació en combate y sólo se puede desarrollar en combate.
Yo me crié conviviendo en la comunidad con personas que se declaraban contrarias a la revolución. No estaban “integrados”, no pertenecían al CDR ni a los sindicatos. Recuerdo que les llamaban “desafectos”. En mi propia familia, había alguno. Pero siempre tuvieron la misma cuota que yo, sus hijos iban a la misma escuela y eran atendidos por los mismos médicos. Nunca les descontaron un kilo de su salario por negarse a hacer guardia o trabajo voluntario. Me tocó más de una vez debatir con estas personas, que, por lo demás eran buenos vecinos y se llevaban bien con todo el mundo. Como yo era comunista convicta y confesa, me pasaba con frecuencia que me pararan para decirme: “A ver Lurdita, tú que eres comunista, explícame esto…” yo explicaba lo que sabía, reconocía lo que no sabía y también les daba la razón sin vacilar cuando la crítica era justa.
Sólo los oportunistas subestiman la fuerza, la valentía, la inteligencia y las convicciones del pueblo cubano. Los oportunistas tienen miedo porque no tienen ni convicciones ni argumentos, sólo están atiborrados de “frases revolucionarias”.
Como dijera Martí: “A quien crea que falta a los cubanos coraje y capacidad para vivir por sí en la tierra creada por su valor, le decimos: «Mienten»”. (José Martí, “Con todos y para el bien de todos”).
Los revolucionarios que de verdad quieren defender la revolución, debemos defender, en primer lugar, el estado de derecho.
Lourdes Rojas Terol
23 de marzo del 2021
Orgulloso de tener una amiga tan preclara y que puede dejar sin argumentos a cualquier "mesaredondero" oportunista que aparezca. Besotes " Luchita" y te apodo asi con todo cariño e intención 😁
ResponderBorrarCaray gracias!! Esa es la idea. Oponer argumentos irrebatibles. A la gente inteligente hay que darle material para que piense y encauce sus propias ideas e intereses, no consignas que dividen y apelan a pasiones irracionales. Si tienes una forma discreta de hacerlo comparte esto con todo el que puedas. Invita gente a mi blog. Si supiera te diría como entrar de forma anónima. Ahora estoy escribiendo otros artículos. Sdos lu
ResponderBorrarBravo, bravísimo. Te acabo de descubrir y no pienso perderme más este blog.
ResponderBorrarGracias hazel estaré unos días sin escribir porque estoy un poco enfermita con amebas.
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